VOLATILIDAD VS APALANCAMIENTO por Albert Salvany

Las estrategias de trading acostumbran a estar focalizadas en un determinado activo del mercado. ¿Podemos ser capaces de lograr desarrollar estrategias que trabajen en más de un activo? ¿Podemos componer y crear carteras con distintos activos?

El foco principal de un trader cuando decide estructurar una estrategia se centra en el Análisis Técnico, incluso de forma involuntaria y el aspecto visual del mercado: los gráficos. La pauta es buscar una situación de mercado (lo que acostumbramos a llamar Setup de entrada) que nos pueda dar algún indicio sobre el comportamiento futuro de los precios, basándonos siempre en que la estadística histórica nos vaya a favor.

Vamos a incidir precisamente en este último aspecto: “estadística”. Los datos, por muy fiables que sean no dejan de ser pasado y, por tanto, a pesar de las múltiples similitudes y pautas recurrentes no se repiten con exactitud. Con esto queremos decir que el margen de error que tenemos no es despreciable.

Es imprescindible, por tanto, articular medidas destinadas a protegernos de ese margen de error. Cuando nuestra estrategia entra en esa zona oscura que son las rachas negativas, que sabes cuando entras, pero no cuando sales, debemos poder tener al menos la tranquilidad de que el riesgo que asumimos está controlado.

LA GESTIÓN MONETARIA COMO RED DE SEGURIDAD

Cuando encontramos documentación, información y métodos para controlar ese riesgo, ósea la Gestión Monetaria, siempre nos encontramos criterios y cálculos pensados desde la perspectiva de trabajar con un solo activo. Creo que esto es una solución demasiado simplista visto desde la óptica del trader un poco más exigente que intente diversificar su operativa de trading dentro de una cartera, operando en distintos activos, ya sea con el mismo sistema o con sistemas alternativos.

Es muy importante en este caso poder dimensionar correctamente el riesgo que vamos a asumir en cada uno de los activos en qué operemos para poder gestionar correctamente el riesgo global en nuestra cartera, y para ello debemos buscar un nexo o denominador común entre todos ellos que nos permita equilibrar nuestras operaciones.

La forma de ponderar nuestra cartera debe hacer posible de forma ideal que el riesgo asumido en nuestras operaciones no dependa del activo con el que se abre la posición. Es decir, no nos podemos permitir asumir riesgos muy diferentes en activos presentes en una misma cartera de trading porque entonces introducimos un factor de azar muy importante en nuestro rendimiento: Dependiendo del contexto de mercado, la apertura de posiciones en ciertos activos puede provocar que asumamos un riesgo excesivo que conlleva un importante potencial de pérdida. En función del activo que abre la posición y si esta es perdedora tendríamos importantes pérdidas que contribuirían a dibujar una curva de rentabilidad caótica y más bien parecida a una montaña rusa muy alejada de la regularidad esperada.

Llegados a este punto son muchos los que desisten y piensan que operar de esta manera no permite tener unos ratios estables

La aplicación matemática para gestionar correctamente esta situación es analizar debidamente cada uno de los activos y ponderar su riesgo para que, en todas las operaciones de nuestra cartera de trading el riesgo asumido sea muy similar, eliminando así el factor de aleatoriedad y de incertidumbre que provoca tener estas descompensaciones de riesgo. Y esto lo haremos analizando un mismo factor en cada uno de los activos y viendo como responde cada uno de ellos en condiciones similares.

LA VOLATILIDAD

La volatilidad es un factor común a todos los activos del mercado que nos permite poder compararlos y además está directamente relacionada con el riesgo que asumimos:  Un activo más volátil va a tener más tendencia a realizar movimientos de precio mayores con el riesgo que esto supone para nuestra cuenta. Si tenemos operaciones perdedoras en momentos de máxima volatilidad podemos llegar a tener pérdidas importantes…  ¿Cuál es nuestra propuesta? Pues ya que no podemos influir en la volatilidad de los activos con los que operamos, si que podemos dimensionar nuestro riesgo.

APALANCAMIENTO

El apalancamiento nos va a permitir controlar nuestro riesgo de forma más exacta y precisa con una relación inversa. Cómo más volátil sea el activo, menos vamos a apalancar en nuestras operaciones

Utilizando estos dos factores de la forma adecuada podemos conseguir carteras de que asuman riesgos parecidos en todas las operaciones que se producen con cada uno de sus activos. Esto nos podría permitir trabajar y operar conjuntamente en una cartera activos muy diversos y distintos, con el aporte que esto significa y redunda en una nueva reducción del riesgo que se realiza por partida doble:

  • A nivel de activo, apalancando de forma inversamente proporcional a su volatilidad
  • A nivel de cartera, posibilitando con el equilibrio anterior trabajar con activos de naturalezas muy distintas

APLICACIÓN PRÁCTICA

Pero esto va más allá del plano teórico. Estudiando activos muy distintos con volatilidades muy diferentes, podemos crear carteras con un nivel de riesgo parecido en cualquier operación independientemente del activo en qué se realice, con una dimensión adecuada del apalancamiento en función de su volatilidad. Esto ya es una realidad que aplicamos en nuestras operaciones en las que hemos conseguido operar en varios activos con un riesgo parecido.

Todos hemos oído las bondades de una adecuada diversificación de nuestras inversiones, y esa regla es igual de vigente para estrategias de inversión de más largo plazo como las estrategias de trading. Lo único que con estas últimas nos encontramos con varios inconvenientes para aplicar esta diversificación.

Este objetivo de la diversificación es algo que nosotros siempre hemos tenido muy claro. Ahora ya podemos decir que podemos aplicar métodos y estrategias sencillas que te permitan desarrollar tu trading no con activos, sino con carteras de activos.

Albert Salvany