Volatilidad en los mercados por Albert Salvany

Los mercados pierden el norte

En esta ocasión nos hemos decidido a escribir sobre un tema que como inversores y traders con cierta experiencia nos preocupa y que creo que debería preocupar a cualquier persona que gestione un cierto capital, sea propio como ajeno.

¿Qué situación real tenemos en los mercados actualmente?

Sinceramente, creo que ya desde hace un tiempo que los mercados han ‘perdido el norte’. Hay que reconocer de una vez que el sistema no ha sabido gestionar ni encajar la crisis del 2008 y que las medidas fueron muy efectivas para salvar la situación, pero que quizás han acabado provocando un problema igual de importante.

En los últimos tiempos, las conversaciones entre personas que siguen a los mercados y profesionales del sector siempre llevan a un mismo destino, a un lugar que se halla entre la incomprensión y la perplejidad por lo que se está viendo, por lo que muestran las cifras. Algo que queda oculto si sólo te dedicas a revisar las cotizaciones y precios de tus inversiones cada semana, pero que está allí, latente y dormido.

Evaluando la situación actual

Vaya por delante que este texto no pretende ser catastrofista en absoluto. Siempre he renegado de los oscuros pronósticos que podemos ver continuamente sobre una inminente catástrofe en los mercados y en las bolsas por considerar que es muy sencillo anunciar el apocalipsis continuamente y esperar de forma paciente a que la realidad te de la razón.

Todos somos conscientes de que los mercados son cíclicos. La clave para invertir no está en saber ese dato, sino en identificar correctamente los puntos de inflexión, los cambios de tendencia. Predicar sobre una futura debacle sin acotarla en el tiempo es garantía de éxito. El mercado en algún momento te dará la razón, evidentemente.

Pero alejándonos de catastrofismos, no es menos cierto que la situación financiera a nivel macro cada vez está más complicada, y lo que es peor… que en todos los sitios cuecen habas… como diría aquel.

El 2020 y la pandemia

Creo que la pandemia y su correspondiente efecto económico ha acabado súbitamente con el espejismo en el que se vivía y que inducía a pensar que la situación se iba a solucionar por si misma. A favor de esta teoría jugaba el hecho de que si que es verdad que teníamos una cierta situación de recuperación económica, como podemos ver por ejemplo en los datos de mercado laboral USA, con las NFP o Non Farm Payrolls.

Podemos apreciar como el crecimiento del empleo desde 2008 hasta 2020 se ha mantenido relativamente constante y eso ha permitido entrar en un contexto que distorsiona la realidad. En el siguiente gráfico podemos ver los diferentes índices de renta variable en los últimos 20 años, pero lo realmente destacable lo encontramos en la línea superior.

Esta línea superior nos muestra el Balance de la FED, que porcentualmente ha aumento bastante más que el impacto que puede verse en la Renta Variable. Este aumento del balance no hace más que reflejar una política expansiva consistente en la compra masiva de activos en el mercado que empuja los mercados al alza.

Asís se ha mantenido el espejismo, pero el COVID ha venido a romperlo. No habíamos salido de la dinámica de 2008 cuando nos vemos inmersos en otra situación de crisis que ha provocado un aumento considerable de estas políticas expansivas

Políticas Monetarias

La consecuencia evidente de tener una economía en respiración asistida se ha podido ver directamente en la Política Monetaria y en los tipos de interés, que han ido descendiendo con el tiempo. LA COVID se ha encargado posteriormente de cortar de forma abrupta la vuelta a una normalidad, al menos aparente.

Escenario actual

Esto deja a la economía USA, que sigue siendo la referencia, en una delicada situación. Si el margen de maniobra suficiente para desactivar las medidas de estímulo, ni tampoco margen con unos tipos de interés en mínimos. Además añadimos unos mercados en máximos con un peligro creciente de que se produzca un desplome.

Respecto a los mercados de Renta Fija, hemos vivido esta recuperación post-COVID con un aumento de las rentabilidades de los bonos que pueden llegar a cuestionar ciertas acciones y ciertas políticas llevadas a cabo.

Esto, evidentemente tampoco juega a favor de las finanzas públicas e incluso visualiza una cierta desconfianza en el sistema actual. Se necesita más rentabilidad para conseguir que el inversor compre los activos de Renta Fija

Veremos que sucede en este cóctel explosivo, pero mientras y después de muchos años vemos como la inflación empieza a dispararse sin que lo haya hecho la actividad económica en la misma forma (¿Consecuencias de ahogarnos en la liquidez?), y ahora no se cuenta con recursos efectivos para combatirla.

Con unos tipos de interés en mínimos, con la mayoría de productos financieros sin retorno de inversión, el capital gira sus ojos a activos menos convencionales, o más arriesgados en su defecto buscando un mínimo rendimiento.

La consecuencia directa de este escenario es una sobreponderación generalizada del riesgo

En la mayoría de mercados que son capaces de tener un mínimo retorno tenemos unas valoraciones elevadas, y esto de forma implícita sube el listón del riesgo mínimo asumido.

Ejemplos claros son algunas de las operaciones más importantes últimamente. La semana pasada tuvimos el debut de Coinbase en el NASDAQ [COIN], con una capitalización que superaba a la de algunos bancos importantes.  Sin entrar en el potencial y el peso de las nuevas finanzas y las criptomonedas en la economía, no es descabellado pensar que valorar a Coinbase por encima de los 100.000 millones USD cuando en 2008 estaba en unos 8.000 millones USD quizás sea excesivo, pero la demanda y la necesidad de encontrar nuevas fuentes de rentabilidad pesan.

Creo que en estos momentos debemos tener muy presente este contexto en nuestras decisiones de inversión y actuar en consecuencia con toda la prudencia del mundo. Los precios nos pueden indicar una cosa, el Análisis Técnico también, pero hay vida más allá de todo esto y llega la hora quizás de empezar a dar más peso a otros factores

No será hoy, no será mañana… pero el horizonte debería ser que en algún momento los mercados volvieran a la ‘normalidad’, entendida como la desaparición de las políticas monetarias expansivas. El problema es que no tenemos claro  si este concepto aun sigue teniendo vigencia en la economía actual.

 

Albert Salvany

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