No caigas en la trampa de mercado por Albert Salvany

La evolución de los precios de los mercados financieros sigue determinados patrones que podemos ver repetidos de forma histórica. Lejos de estar impulsados por el azar, siempre hay que plantearse que el movimiento de estos precios viene impulsado por lo que siempre denominamos ‘sentimiento de mercado’.

Es importante hacer esta lectura para realizar una interpretación correcta. Desgraciadamente la inmediatez que impera en muchos actos de nuestra vida cotidiana también se hace extensiva a la operativa de trading, cuando es una disciplina que precisamente exige todo lo contrario: paciencia y constancia.

El sentimiento de mercado

Este concepto de sentimiento de mercado es vital para el desarrollo y despliegue de una operativa de trading. No olvidemos que detrás de un gráfico de precios está el sentimiento y percepción del riesgo de miles de inversores, y esto es lo que realmente mueve los precios.

Precisamente, esta semana esto está muy vigente por la estructura de precios que tenemos en este momento.

El cóctel explosivo

Hablamos de este tema en este instante, por que la situación actual creo que expresa con muchísima claridad esta dinámica de precios. La degradación del crecimiento económico creo que a estas alturas no está cuestionada por nadie.

Desde 2008 arrastramos una situación atípica. Los mercados financieros se han ido adaptando a este contexto desconocido en el que hemos ido entrando con los programas de compra de activos o QE, y posteriormente hemos tenido que enfrentar una pandemia, una crisis de suministros y de logística, y finalmente, una guerra en Europa.

Realmente no podemos calificar esta situación, ni tan siquiera de atípica. No creo que hay palabras para calificarla. Tal confluencia de sucesos capaces de causar un gran impacto no sé si se había visto hasta ahora. Lo que si sé es que el impacto es evidente.

Analizando el mercado

Dentro de este contexto de mercado, si nos vamos a los gráficos podemos ver y extrapolar la situación de mercado existente.

Pongamos como ejemplo el gráfico del S&P 500, el índice por excelencia de la Renta Variable. Sin duda, alargando la vista más allá del corto plazo podemos ver como la caída que hemos visto en este principio de 2022 es muy distinta a la situación vivida en el medio plazo. Esta es una de las caídas más importantes y supone un cambio de sentimiento importante.

Una caída rápida y profunda que compromete el sentimiento alcista previo

No hay que caer en las trampas de mercado

Esta es una situación compleja en grado máximo, pero dentro de esta complejidad podemos ver evidencias que nos muestran ese cambio de sentimiento.


¿Qué sucede desde el punto de vista del sentimiento de mercado en caídas como ésta?


Ésta es la cuestión que deberíamos plantearnos. Si lo hacemos y vemos el gráfico desde el punto de vista objetivo podemos extraer un primer dato:


Es evidente que una caída de esta magnitud pone en cuestión la consecución de un nuevo máximo que prolongaría la tendencia alcista actual.


El detalle del gráfico es plenamente descriptivo. En el llevamos tiempo diseñando varios escenarios posibles basados en una figura técnica perfecta para este tipo de situaciones.

Hablamos de una onda 1-2-3, tal y como la definimos nosotros. Hay que saber, que este tipo de figura es indicativa de un cambio de tendencia. Desde nuestro papel de analistas técnicos, el escenario está claro y miramos hacia un contexto de mercado bajista, a la espera de que se confirme esta figura.

Hacemos extensiva esta figura al resto del mercado de Renta Variable. Examinando los gráficos de otros índices, la configuración es muy parecida.

Lo que está claro es que como traders experimentados no podemos caer en la trampa de pensar que esta reacción e impulso alcista que hemos visto en los últimos días será suficiente para dejar atrás esta caída de mercado.

El gráfico no nos dice esto claramente, y la posibilidad de ver un nuevo máximo a corto plazo es bastante remota, desde un punto de vista técnico.

Un análisis objetivo de la situación nos debe hacer ser precavidos en nuestras estrategias de inversión, y debemos actuar en consecuencia. No es momento de frivolidades ni aventuras sin sentido, y nuestra prioridad más que nunca debe ser proteger el capital, ante la posibilidad de que realmente esta figura de 1-2-3 (Máximo seguido de mínimo y máximo posterior inferior al primero) se confirme de forma definitiva.

En ese caso, veríamos nuevos descensos en el mercado que nos conducirían a nuevas zonas de soporte. No olvidemos que en el horizonte está la evolución de la política monetaria que puede condicionar evidentemente los movimientos en el corto, medio y largo plazo.

El mercado está en pleno proceso de transformación y de recomposición del contexto económico, más las incertidumbres comentadas. Seguimos por tanto en terreno desconocido, como desde hace años, pero en esta ocasión la diferencia es que estamos entrando en una fase de cambio en algo tan importante como la política monetaria en una situación de alta incertidumbre.

Quizás, esta figura 1-2-3 es el preludio de una tendencia bajista de más largo recorrido. La posibilidad está ahí y este patrón nos indica que estamos siguiendo este proceso de forma exacta, por tanto, atentos a la resolución de esta figura que puede determinar el futuro inmediato de los mercados.

Albert Salvany.