Porfolios en momentos convulsos por Albert Salvany

¿Éste 2022 pasará a la historia como un cambio de ciclo y el fin de la tendencia alcista en los mercados de Renta Variable? Posiblemente si, pero aun no lo podemos afirmar con contundencia si nos ceñimos a los datos. Y es que en muchas ocasiones el subsconsciente y el entorno es el peor enemigo del trader, dado que le hace perder la perspectiva. La alusión continua al cambio de ciclo ejerce una poderosa influencia sobre nuestro criterio como inversores, y en demasiadas ocasiones pasa inadvertida.

Aquí es cuando entra en juego y cobra máxima importancia una actividad que todos debemos realizar: la de validar con datos nuestras opiniones sobre el mercado. Y el mercado en este sentido es bastante revelador, cosa que no quiere decir que nos dé una respuesta definitiva ni absoluta.

Sin duda, un gráfico a largo plazo del S&P 500 puede ponernos en situación, y esta situación dista de marcar claramente un cambio de tendencia, siempre que entendamos esto como un fuerte y prolongado movimiento bajista.

Y cuidado… con esto no digo que no pueda producirse… sólo digo que, a día de hoy, técnicamente no podemos interpretar que sea un escenario que pueda darse de forma prácticamente segura, y me voy a explicar.

  • En anteriores posts hemos visto como el precio desarrollaba una clara figura de cambio de tendencia, y no hemos renunciado a este planteamiento, pues la estructura técnica es clara en este punto. Esto nos hace confirmar la tesis de que el contexto de mercado ha cambiado, ha sufrido una alteración considerable.

Ahora bien, una vez trasladamos este sentimiento al mercado no vemos un contundente movimiento a la baja. Es difícil recuperar la situación anterior, pero a día de hoy la caída o el descenso del mercado es más o menos parecida a la producida en 2020. Para encontrar diferencias debemos irnos al contexto macroeconómico.

  • En 2020 tenemos un contexto de depresión provocado por lo que podríamos llamar un cisne negro, o sea, la pandemia del COVID y sus consecuencias económicas. Dado que el hecho tiene un impacto puntual de cambio de escenario, de ahí la vuelta en V que nos dibuja el mercado que, en apenas 6 meses logró superar los máximos anteriores con un Draw Down aproximado del 35%.
  • En 2022 tenemos una situación macro mucho más deteriorada, o al menos con un deterioro más visible o evidente. Además, contamos con un catalizador de excepción como es un conflicto bélico que se suma a las condiciones económicas anteriores que no son las mejores. Este hecho provoca lo que el mercado hacía tanto tiempo que esperaba: un cambio de política monetaria iniciado por la Reserva Federal. Hasta este momento la caída ha provocado un Draw-Down del 20%, aunque con una marcada figura bajista.

Así que, es evidente que el aspecto técnico del gráfico no indica que podamos ver máximos de nuevo en un futuro inmediato, pero a la vez, y por ahora, no hemos visto caídas importantes y contundentes del mercado.

Es más, esto se produce con la confirmación del cambio de política monetaria cuyo objetivo prioritario es luchar contra la inflación. Dado el complejo contexto en el que nos encontramos y vistas las experiencias anteriores, podemos encontrarnos ante varios escenarios:

Respecto al conflicto bélico

  • Podemos entrar en un contexto de resolución (pactada o no), que haga desaparecer esta variable de la ecuación.
  • En caso contrario, el mercado se adaptará y tomará medidas para suavizar sus efectos. Esto se está notando en decisiones políticas de los países de cara a combatir el efecto nocivo de esta situación, desde el punto de vista económico.

Respecto a la situación macro:

  • Creo que desde hace tiempo el mercado ya no se cree esta historia de que la inflación es transitoria, así que, como he dicho antes, se va a producir un proceso de adaptación y rebalanceo de las carteras para operar en el nuevo contexto.

Creo que, en este sentido, es de destacar que habrá que seguir muy de cerca los mercados de Renta Fija, y sobre todo, controlar los efectos de esta política económica sobre la inflación, por que marcará mucho el futuro inmediato.

En este sentido, podríamos afirmar que en cierta forma ya vemos los efectos de este cambio de rentabilidad en los bonos, aunque hay que decir que la subida de las rentabilidades ha sido incluso anterior a los cambios de política monetaria.

¿Puede ser que esto nos muestre un cambio muy profundo en los mercados? 
¿Podremos ver cómo finaliza la tendencia bajista de este gráfico?

La verdad no la conocemos, pero son hechos que debemos tener en cuenta también a la hora de confeccionar nuestras carteras.

En entornos así, propuestas encaminadas a generar rentabilidad en cualquier escenario como delta neutral o retorno absoluto podrían ser interesantes.

De hecho, creo que, si esta situación se revierte, los mercados de Renta Variable habrán salido de ésta mucho mejor de lo que nos pensábamos. Pero eso no quiere decir que estemos ante una vuelta a la tendencia alcista, eso queda muy lejos y en el mejor de los casos creo que veremos un mercado lateral durante largo tiempo y mientras no se despeje el horizonte. Para que esto suceda tendríamos que ver:

  • Una estabilización de los mercados de la energía y materias primas.
  • El hecho anterior contribuiría a poder ejercer mayor control sobre la inflación.
  • Una adaptación de las empresas al nuevo mercado laboral, en donde conceptos como la digitalización y el teletrabajo tienen un impacto demoledor, además de todo lo relacionado con lo que se ha venido a llamar La Gran Renuncia.
  • Aceleración de los procesos de descarbonización y transición energética (lo que conocemos como ESG), algo inevitable.
  • Un cambio profundo en los mercados financieros y en sus productos, por la irrupción de tecnologías y activos disrruptores como es el caso de los criptoactivos.

Con todo esto, creo que queda claro que cada día está más complicado el poder gestionar nuestro portfolio, teniendo que atender y controlar tantos sucesos y variables. El mundo se hace cada vez más complejo y esto es consecuencia directa de una sociedad que no sabe cerrar y solucionar realmente los problemas y los va acumulando:

  • Cerramos mal una crisis financiera en 2008.
  • No somos capaces de actuar decididamente en favor de algo que va a ser inevitable como la transición energética.
  • Seguimos emitiendo deuda como si esto no fuera un problema.
  • No entendemos que los cambios disrruptores que aportan valor (más velocidad y disminución de costes) deben incentivarse, no intentar prohibirse (hablo de criptoactivos).

Creo que la mejor manera de optimizar el porfolio en estos momentos es invertir en activos que contribuyan a solucionar alguna de estas cuestiones abiertas, o que supongan un refugio para todos estos problemas.

Siempre, hablo desde mi opinión personal, recuerda que esto no es un consejo de inversión.

Siempre… DYOR (Do your own research).

Albert Salvany.