MIDIENDO LA RENTABILIDAD Y EL RIESGO I

Seguimos con la temática del anterior artículo, conseguir un buen equilibrio liquidez-rentabilidad-riesgo con los sistemas automáticos de trading. Recordemos que el activo con el que trabajamos (los futuros) es suficientemente líquido, con lo que nuestro objetivo ha de ser conseguir una buena relación entre los otros 2 factores deseables de una buena inversión.

En este punto, pues, ya sabemos que medir la calidad de un sistema de trading únicamente por criterios de rentabilidad tiene hándicaps:

  • En primer lugar, al ser valores absolutos (el beneficio total, el trade promedio…), no nos permiten comparar entre sí diferentes sistemas, o cual es el mejor activo para operar un sistema. Por ejemplo, si una estrategia da un mayor rendimiento en el oro que otra en el Eurostoxx, ¿La hace esto mejor? No necesariamente, al ser el futuro del oro un subyacente mucho mayor (del orden de 5 veces), lo normal es que se obtengan mayores beneficios.
  • El segundo es aún más importante: Mirando sólo el beneficio obtenemos una visión sesgada de la realidad. Recordemos que podemos buscar rentabilidades infinitas, con riesgo infinito… Como comentábamos en el anterior artículo, hemos de cotejar ambos y buscar una relación que nos sea favorable.

Así pues, parece inteligente valorar un sistema mediante ratios de rendimiento relativos que nos permitan comparar con otros sistemas o activos que, además, contrasten beneficio esperado contra riesgo asumido. 2 muy sencillos y quizá los más populares son:

El profit factor: Consiste en dividir la ganancia de las operaciones ganadoras entre las pérdidas (en valor absoluto, claro) de las perdedoras.

Lógicamente, los sistemas ganadores ofrecerán un valor superior a 1. Si llegamos a 1.5, siempre hablando en operativa en real, creo que podemos considerar un sistema como muy bueno. Profit factor superior a 2, sistema extraordinario… Valores más allá (superiores a 3) son muy difíciles de conseguir, ¡yo al menos sólo los he visto en backtest!

El Recovery factor: Consiste en dividir el beneficio final con la peor racha de pérdidas puntual que ha tenido nuestra estrategia (lo que técnicamente conocemos como drawdown).

En el caso del recovery factor, cuesta decir un valor a partir del cual considerar un sistema como bueno o malo, ya que es sensible al número de trades o al tiempo de operativa. Me explico: cuanto más se opera, lo normal sería que las ganancias creciesen mientras el drawdown se estabilizase en un valor concreto o al menos no creciese al ritmo de las ganancias.

Al profit factor por su parte, también le podemos poner pegas. Imaginemos un profit factor exagerado con un número muy pequeño de trades y uno más modesto, pero con miles de operaciones que lo sustenten. Por ejemplo: Un PF 4 con 10 trades versus un PF 1.3 con 2.000 trades. La teoría dice que 6 es mejor que 1.3, pero el que “nos creemos” es el segundo… El componente de “me lo creo”, sin embargo, no está recogido en el profit factor.

Esta reflexión me servirá para introducir el siguiente artículo, en el que veremos ratios un poco más sofisticados que intentan incorporar estas cuestiones.

Alejandro Lucas