INDICADOR O NO, ESA ES LA CUESTIÓN por Albert Salvany

Uno de los debates que más se repite entre traders gira alrededor de los indicadores y su uso en los sistemas de trading. Las posiciones extremas se enfrentan duramente: Indicadores SI, indicadores NO.

Cada uno con sus argumentos, defiende una posición. Pues hoy os queremos dar nuestra opinión sobre este tema, que como siempre no tiene que suponer una verdad absoluta. En el trading prácticamente no hay nada absoluto. Dentro de una cierta lógica y sentido común, cabe el uso de multitud de herramientas y múltiples formas de ver el mercado

Como decía, todas las posiciones son totalmente legítimas y existen opciones para todos los gustos, pero siempre hay que plantearlas correctamente y con sentido común.

Cada trader tiene una visión propia de los mercados, lo que hace de esta actividad algo tan imprevisible como apasionante. Eso también se ve reflejado en la forma de operar que utiliza y por extensión en los instrumentos utilizados.

EL PRECIO AL DESNUDO

Sin duda una de las opciones es la de trabajar solamente con el precio. Es la opción preferida de los traders minimalistas. Existe una escuela de trading montada alrededor de esta idea y que propugna operar sólo en función de la información que puede aportar el precio por diversas razones:

  • El precio es la única fuente de información fiable del estado del mercado
  • Cualquier elemento que nos distraiga o distorsione la información proporcionada por el precio es perjudicial

No se permite absolutamente nada que pueda manchar el impoluto gráfico ni enmarañar lo más mínimo las velas que marcan el precio.

EL GRAFICO DE VELAS COMO EXPRESIÓN ARTÍSTICA

En el otro extremo encontramos una opción que realmente es poco recomendable. Indicativa normalmente de que nos hallamos ante un trader que da sus primeros pasos, los gráficos de barras multicolores con tantas líneas y zonas pintadas que nos complica enormemente identificar a qué precio cerró nuestro activo son algo a evitar.

Todos en algún momento hemos experimentado esta sensación de confusión y dispersión al contemplar un gráfico de barras más digno de estar en una sala del Guggenheim que en una sala de trading. Los colores, los trazos acaban por hacer de todo el conjunto algo ininteligible en el que apenas se puede intuir la evolución del precio.

Estas son dos opciones opuestas. Si bien la primera no tiene porqué ser perjudicial, en el caso de la segunda es distinto. Y es que el trading debe ir siempre asociado a la simplicidad, pero eso no quiere decir que la utilización de indicadores o la demonización de su uso sean la mejor opción.

Como siempre en trading las respuestas son complejas, pero sí que podemos extraer algunas reglas generales según nuestro punto de vista:

INCORPORANDO INDICADORES

El punto principal a tener en cuenta es que cualquier elemento que introduzcamos en el gráfico debe proporcionarnos información de valor y adicional a la que podamos percibir en ausencia del mismo.

El principio necesario de simplicidad debe regir todas y cada una de nuestras actuaciones, pero eso no nos limita a la hora de añadir conocimiento y capacidades sobre nuestros gráficos.

La inmensa mayoría de indicadores tienen algo en común, y es que provienen en mayor o menor medida del precio, proporcionando valores o apreciaciones estadísticas sobre el mismo. Esto hace que todos los indicadores de esta familia (la gran mayoría), tengan una característica común que los define:

La velocidad a la que los indicadores derivados del precio reflejan un cambio en el mercado, siempre será inferior a la del mismo precio que tenemos en el gráfico

Una verdad tan evidente a veces pasa inadvertida, pero si analizamos con profundidad es inevitable que esto sea así. Nunca tendremos la confirmación de un movimiento en el mercado hasta que finalice. Por eso el trading tiene un grado tan importante de incertidumbre. Aquí es donde entraremos a jugar con la estadística.

 

LA GRAN VENTAJA DE LOS INDICADORES

Pero esa misma característica pasa a ser nuestra gran aliada cuando nos apoyamos en indicadores para operar. El indicador acumula una cierta información antes de ser operativo en el gráfico (el ejemplo claro es una media, que debe acumular ciertos valores antes de poder mostrarse). El precio que tenemos que pagar es un retardo en la información. La ventaja es la fiabilidad en el sentido de confirmar una hipótesis de movimiento del precio.

El lector pensará que poco sirve tener esa confirmación con el movimiento finalizado. Pero sí que puede trabajarse con ciertos valores del indicador que permitan adelantar una importante probabilidad de que se produzca determinado movimiento en el precio, a cambio de un cierto grado de incertidumbre, naturalmente.

Y esto se produce gracias al componente estadístico del indicador, que nos perjudica en el momento de visualizar el movimiento, pero que a la vez nos permite intentar preverlo en sus etapas iniciales sabiendo el comportamiento del indicador cuando el precio confirma lo que esperábamos.

Como vemos, en el trading la felicidad completa no existe. Pero siempre tenemos un abanico de posibilidades donde elegir para desarrollar nuestra operativa. Pero recuerda el principio de simplicidad…. Y en base a ese principio vamos a cerrar este artículo con un último consejo:

Dosifica adecuadamente el uso de indicadores para no saturar los gráficos. Para ello utiliza sólo los indicadores estrictamente necesarios. No utilices varios indicadores para obtener la misma información, para simplificar el gráfico y evitar contradicciones en las señales.

 

Albert Salvany