DRAW DOWN RELATIVO Y DRAW DOWN MÁXIMO por Alberto Barea

Hace un año aproximadamente, analizamos cómo protegernos de la aversión a las pérdidas. El análisis que llevamos a cabo, lo hicimos desde el enfoque de la duración de los periodos de pérdidas relativas y de cómo afectaban al inversor psicológicamente en la toma de decisiones. En este caso, lo haremos desde otro enfoque más convencional, analizando el draw down relativo en general y el draw down máximo en particular.

El draw down o expresado de otro modo, el retroceso desde precios máximos es la pérdida experimentada desde los precios máximos alcanzados con anterioridad y la cotización de un activo en un momento determinado. Por su parte el draw down máximo es el mayor valor de todos ellos. Al hablar de términos relativos, lo que hacemos es compararlos con el precio en ese momento para disponer de un valor porcentual.

Para analizar este estadístico, utilizaremos la cotización del índice Nasdaq100 sin dividendos y la cotización de Amazon dos valores que se han comportado de una forma muy positiva, como todo el mundo sabe.  

Si hubiéramos invertido en estos dos activos, la rentabilidad obtenida durante los últimos 10 años habría sido del 579% para el nasdaq100, una rentabilidad extraordinaria, y si hubiéramos comprado acciones de Amazon y las hubiéramos mantenido hasta la fecha, la rentabilidad habría sido de un alucinante 2304%. Las dos opciones han batido clarísimamente a la inflación que hemos tenido estos últimos 10 años y por supuesto, a la rentabilidad que se podría haber obtenido en productos más conservadores como cuentas remuneradas, plazos fijos, etc…

Ahora bien, la rentabilidad no ha se ha producido de una forma completamente limpia y constante a lo largo del tiempo. Sus cotizaciones han oscilado mucho durante estos periodos y si analizamos los datos del draw down, obtendremos ideas interesantes.

En el caso del Nasdaq100 hemos tenido retrocesos de más del 15% en 4 ocasiones diferentes durante estos últimos 10 años y un draw down máximo del 28.03% que es algo menos de un tercio de la cotización. Es decir, si hubiéramos invertido en el Nasdaq100, habríamos sufrido un retroceso de algo menos de un tercio de nuestra inversión en una ocasión en los últimos 10 años.

En el caso de Amazon ha tenido mucho más rendimiento, pero a su vez los retrocesos también han sido de mayor entidad y con algo más frecuencia. Amazon ha sufrido retrocesos de más del 15% en 11 ocasiones y su draw down máximo ha sido del 34,10%. También ha soportado pérdidas de más de un 25% en 5 ocasiones antes de volver a hacer a máximos otra vez. Es decir, nuestra inversión habría perdido momentáneamente un cuarto de su monto total en 5 ocasiones durante estos años.

¿Qué conclusiones podemos sacar a partir de estos datos? En primer lugar, que el obtener rentabilidades extraordinarias normalmente requieren soportar un nivel de riesgo destacable. Quien quiera obtener rentabilidades extraordinarias, debe ser consciente que sus inversiones muy probablemente van a sufrir periodos de retrocesos importantes y que es necesario dimensionar correctamente dicha posición en la cartera. De otro modo el hecho de sufrir un retroceso nos llevará a tomar decisiones impulsivas, que puedan privarnos de obtener buenos resultados a largo plazo. Un caso aparte es el de las inversiones con apalancamiento. En los casos estudiados habría bastado un apalancamiento de entre 2 o 3 veces para provocarnos un agujero difícil de recuperar y sobre todo de soportar durante todo el proceso.

En definitiva, estos datos son un buen sistema de referencia para determinar el valor de las pérdidas relativas que podemos llegar a soportar a lo largo de la vida de nuestra inversión. Además, debemos tener muy en cuenta que, muy probablemente, el peor draw down siempre está por llegar.

 

Alberto Barea