DIFERENCIAS ENTRE SYO Y SU CUENTA SUBYACENTE

En varias ocasiones durante los últimos meses, nos han llegado preguntas de inversores acerca de la diferencia que existe entre nuestra propia cuenta y nuestro Darwin SYO. Nos parece una pregunta tremendamente relevante y a aclararla va destinado este breve artículo. La respuesta a por qué son diferentes es muy simple, nuestro objetivo principal es gestionar SYO, nuestra propia cuenta queda en segundo plano.

¿A qué nos referimos con gestionar SYO y no nuestra propia cuenta? Obviamente, nos interesa tremendamente que nuestra cuenta crezca a lo largo del tiempo, con una proporción rentabilidad riesgo adecuada, pero no es lo más importante, lo principal es que nuestro activo invertible SYO, y por lo tanto el capital de nuestros inversores, así como el nuestro como inversores también, lo haga lo mejor posible.

Cualquiera que no esté muy familiarizado con el funcionamiento de Darwinex podría suponer que la estrategia subyacente es la operativa que debería seguir estrictamente un Darwin, esto no es así. En Darwinex disponemos de una magnífica herramienta, el motor de riesgo, que interviene entre la estrategia subyacente y el propio Darwin, que es el activo en el que pueden participar los inversores. Es decir, un individuo opera una cuenta propia, generando unas órdenes de compra y de venta de un tamaño determinado en proporción a ella. Estas órdenes pasan en una segunda fase por el motor de riesgo, que interpreta el tamaño de la posición de la cuenta y lo ajusta al nivel de riesgo que considera adecuado.

Antiguamente, el nivel de riesgo que utilizaba Darwinex era de un VAR 10%, con lo cual, si una cuenta era operada con un nivel superior de riesgo, ajustaba a la baja el tamaño de las posiciones del Darwin y al revés en el caso contrario.

Debido a esta interpretación del riesgo por parte del motor de Darwinex, en determinados momentos, no nos ha parecido el ajuste de las posiciones del todo adecuado, teniendo en cuenta el comportamiento histórico de nuestros propios sistemas. En unas ocasiones, siempre según nuestro propio punto de vista, nos ha generado posiciones demasiado elevadas y en otras ocasiones las posiciones han sido demasiado reducidas para el momento histórico que atravesaban nuestros sistemas.

Así, ha habido momentos durante el año pasado que hemos decidido reducir o aumentar la exposición de nuestras posiciones en lo que podrían parecer decisiones antinaturales para la cuenta subyacente, para ajustar su VAR de modo que SYO operara con un nivel de exposición adecuado al momento atravesado por nuestros sistemas.

A partir de este año, el nivel de riesgo ha cambiado. Desde de enero, viene determinado por un canal que deja oscilar entre VAR 5% y VAR 10%, otorgando así un cierto margen de maniobra a los gestores. El hecho de introducir un canal hace que el valor de la cuenta subyacente y el del propio Darwin tiendan a parecerse mucho más y, en principio, hace que los ajustes de exposición no sean necesarios.

No obstante, con la explosión de volatilidad generada por la crisis del Covid-19, nos hemos visto obligados, de nuevo, a continuar haciendo ajustes en nuestra cuenta subyacente. Así que, todavía no hemos podido ver el efecto del nuevo canal de riesgo y SYO ha continuado comportándose de forma diferente a su cuenta subyacente.

En definitiva, es posible que nos hayamos podido equivocar ajustando el tamaño de las posiciones siguiendo nuestro propio criterio en determinados momentos, no obstante, gestionar consiste en eso, en tomar decisiones.

Alberto Barea