Demanda de Liquidez por Albert Salvany

Estamos viviendo una época convulsa en las bolsas, en donde las idas y venidas son constantes. Pero hasta ahora, siempre hemos tenido un denominador común… un guion que se ha ido repitiendo constantemente. Éste no es otro que el mercado alcista.

El mercado o la tendencia alcista de fondo es la que ha dominado los últimos años los gráficos de precios de forma totalmente indiscutible. Independientemente de lo que sucediera, siempre el precio volvía a la senda marcada.

Esto ha ocurrido tantas veces, que creo que los inversores ya lo dan por supuesto en cada ocasión en la que vemos un descenso de los precios. Pero esto, tiene que llegar a su fin en algún momento, aunque sea por ley de vida.

Cambio de escenario de política monetaria

Los factores que han ayudado de forma decisiva a que se instaure esta dinámica alcista en el mercado por encima de cualquier circunstancia, son dos principalmente:

  • La política monetaria de tipos de interés bajos, o al 0%
  • Los planes de expansión monetaria

Estas dos medidas a su vez provocan dos hechos en el mercado que favorecen un aumento de la demanda y una reducción de la oferta.

  • Aumento de la demanda provocado por la escasa o nula rentabilidad generada por activos de menos riesgo, como es el caso de la Renta Variable.
  • Y una disminución de la oferta por el despliegue de un programa de compra de activos que absorbe los posibles picos o excesos de títulos a la venta.

Escenarios parecidos

Sin duda, una situación como ésta no tiene comparación, pero esforzándonos un poco podemos llegar a la conclusión de que ha habido determinadas situaciones de mercado en las cuáles se han aplicado medidas completamente distintas a las comentadas, pero que tenían un efecto parecido en la estructura de mercado, tanto al oferta como la demanda.

En enero de 2015, el Banco de Suiza tomaba una medida que provocaba un terremoto en los mercados de divisas, sobre todo los cruces con el franco suizo: Retiraba el tope de cotización de los 1,20 dólares por franco.

Hasta ese momento, y de forma pública, el banco central estaba tomando medidas para mantener la paridad de su moneda respecto al dólar establa en ese nivel de 1,20 unidades de dólar. Es lo que llegó a denominarse suelo cambiario.

Naturalmente, esta práctica tenía una serie de impactos en la cotización y negociación de estos activos, y había muchos actores de mercado trabajando sobre esta zona de precio, que era conocido que el Banco Central quería mantener estable. Así que muchos se beneficiaban de esta coyuntura.

Pero de pronto, una mañana de enero de 2015, el Banco Central de Suiza retiró las medidas, y aquello produjo un impacto devastador en muchos operadores, que no gestionaban riesgos bajo la premisa de ese suelo cambiario.

Las comparaciones son odiosas

Es evidente que son casos que no tienen comparación de forma literal, pero de forma relativa podemos extrapolar una relación directa.


En ambos casos tenemos unas medidas que han condicionado el equilibrio entre oferta y demanda del mercado, y por lo tanto, fijado los precios de los activos o su tendencia.


Pero como en el caso del Franco Suizo, todo llega a su fin, de forma más o menos abrupta. En el caso de 2015 fue con nocturnidad completa y de forma súbita. En este caso es una crónica anunciada.

Y es que no será porque la Reserva Federal no haya visualizado y expresado su voluntad de finalizar con las medidas de estímulo (de forma paulatina y progresiva… eso sí). Además, creo que esta situación se ha precipitado por la coyuntura económica ante la salida de la crisis de la COVID, que seguramente lo ha precipitado todo.

Saliendo de la crisis

Los datos de IPC son elocuentes y no han dejado otra salida. Algo que debería haberse hecho seguramente mucho antes, ahora es obligado. Está claro que no puede demorarse y la Reserva Federal ya ha tomado medidas de cambio en política monetaria que vienen a romper el equilibrio que se había instaurado.


Se acabó la época de subidas de mercado orgánicas ydesligadas de los datos macro.


Creo que esta hipótesis es acertada, y la posterior crisis de suministros junto con la crisis geopolítica no viene más que a acentuar la urgencia de la toma de tales medidas.

Las últimas reuniones del banco Central de USA así lo atestiguan y dan una dimensión inicial del impacto en los mercados de este cambio de política monetaria.

Pero… ante todo esto… ¿qué comportamiento hemos visto en los mercados en las últimas semanas?


El mercado ha basculado hacia la liquidez.


Así lo atestiguan varios gráficos, en los que podemos observar cómo hay una fuerte demanda de dólares.

Podemos comparar el precio del SP500 con el precio del Oro, y podemos comprobar cómo no ha habido una entrada destacable en activos refugio.

Y de la misma forma, el mercado de divisas muestra claramente como el gran beneficiado de este movimiento es el dólar estadounidense, con un importante movimiento de apreciación.

Conclusiones

Sin duda, la primera premisa sería observar los mercados con precaución y esperando ver lo que sucede. Estas entradas en liquidez de gran parte de los portfolios por definición son algo temporal y siempre son una señal de un cambio de sesgo en el mercado que afecta directamente a los criterios de inversión.

Así que veremos qué criterio es el que se impone y hacia donde acaba basculando toda esta liquidez.

Ahora es cuando, el inversor inteligente tiene que disponer de capital para, dado el momento poder entrar en los activos a su elección en las mejores condiciones para obtener rentabilidad a largo plazo. Pero como siempre, este no es un criterio homogéneo, sino que dependerá del perfil de riesgo de cada uno.

 

Albert Salvany.

 

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