COVID19, ¿Y AHORA QUÉ? por Albert Salvany

¿Y ahora qué? Creo que esa es la gran pregunta… Estamos viviendo una situación no conocida hasta ahora si hablamos del ámbito económico, en la que en plena revolución tecnológica estamos siendo afectados por una pandemia global de grandes dimensiones que ha sido capaz de parar la economía mundial.

Desde el punto de vista económico el impacto está siendo muy importante como hemos podido ver en los mercados. La caída bursátil ha sido histórica, pero creo que mucha gente no es consciente de cuánto y de qué forma ha sucedido

 EL CISNE NEGRO

La personas que se desenvuelven en los mercados financieros saben muy bien lo que significa este concepto. El Cisne Negro es una rareza de la naturaleza, lo que en términos anglosajones conocemos como Black Swan es algo nada habitual y que por tanto diferencia de una forma muy significativa a un cisne del resto.

Esta es la denominación utilizada para definir en los mercados un hecho inesperado y nada predecible que provoca un violento movimiento de los precios. Sin duda la situación provocada por esta pandemia se ajusta a esa definición, pero incluso diría que va más allá. Dicen que en los mercados las situaciones se repiten una y otra vez, que es una cuestión de psicología. Al final, detrás de los movimientos de títulos de una empresa, o de contratos de un derivado están las personas, sean operadores profesionales o no.  Pero también es indudable que los contextos de cada suceso no tienen por qué ser asimilables y que tienen una influencia decisiva en lo que sucede en los gráficos.

Pongamos como ejemplo la situación actual, el COVID-19. La comparación es automática con la crisis subprime de 2008 que todos tenemos en mente con una importante caída de los mercados bursátiles y se produce una asimilación automática, incluso de forma inconsciente no sólo sobre lo que ya ha sucedido, sino con lo que va a suceder… cómo vamos a salir de esta situación.

Pero.. realmente, ¿son casos asimilables? A parte de de los parecidos posibles con 2008, ¿qué más deberemos tener en cuenta en el contexto actual?

Pues vamos a examinar algunos gráficos a ver qué nos cuentan. Y empezaremos por un recurso muy usado en estas situaciones: el VIX

El índice VIX es un indicador que mide la volatilidad en el

 mercado bursátil estadounidense a los siguientes 30 días.

El que se conoce como ‘indice del miedo’ nos muestra la volatilidad implícita o futura del mercado americano en los próximos 30 días basándose en el volumen de trading de opciones. La interpretación que debemos hacer es la siguiente:

  • Es un indicador que refleja el precio de instrumentos utilizados por inversores institucionales como cobertura, por lo que hay que verlo de forma inversa: valores altos significarán una alta probabilidad de descensos en los mercados en los próximos 30 días
  • Los puntos de VIX indican el porcentaje de probabilidad de que el precio se mueva arriba o abajo el tanto por ciento indicado con una probabilidad del 68%. Como son instrumentos de cobertura el lado más probable será el bajista como más elevado sea su valor

Pues bien… uno de los motivos para asimilar esta situación a la del 2008 es con toda seguridad el VIX.

El 18 de Noviembre del 2008 en plena Crisis Subprime, el VIX marcaba un máximo histórico de 80,67 puntos. Es decir, los operadores esperaban que el mercado pudiera perder hasta el 80% de su valor, aproximadamente.

De la misma forma, el 16 de Marzo de 2020 el VIX rompía la barrera de los 80 puntos y alcanzaba los 82,73, nuevo máximo histórico, confirmando los peores temores para los mercados. Esto nos podría indicar que estábamos en una situación parecida. Para que sirva de referencia al lector, el VIX es un índice que normalmente se mantiene por debajo de los 20 puntos, o sea que la situación era muy extraordinaria.

Pero cuidado… porque a pesar de ver una casi exactitud en el nivel de incertidumbre, debemos pensar que lo importante aquí es ver que en las dos situaciones los mercados llegaron a estados de pánico, pero no podemos extrapolar esto de forma directa. Ahora vamos a ver un poco como se comportó el índice de referencia en las dos ocasiones. Hemos superpuesto la imagen para que se perciba mejor lo que vamos a explicar

En la imagen adjunta podemos ver un periodo de 18 meses, en los cuales en 2008 el S&P pasó de un máximo de 1561,4 puntos marcado el 12/10/2007 a los 667,1 puntos del 10/03/2009.

El S&P perdió el -57,27% de su valor en 6 meses aproximadamente en 2008

Sin duda la caída es espectacular (recordemos el VIX a 80 puntos). Pero analizando el mismo periodo durante esta crisis del COVID-19, pasamos del máximo marcado en el S&P 500 de 3392 el 19/02/2020 a los 2236 puntos del día 23/03/2020.

El S&P perdió el 34,08% de su valor…. En sólo 24 sesiones!! Apenas un mes…

Es decir… la velocidad de la caída fue increíblemente superior. También podemos ver en el gráfico como el rebote es sensiblemente más potente. Por tanto.. el cisne negro de 2020 es bastante más rápido que el del 2008.

QUÉ PASA DURANTE EL CLIMAX DEL PÁNICO

Sin duda, cuando un suceso de este tipo llega a su máximo, los mercados ya están en medio de un pánico desatado que arrastra a cualquiera. Y esto lo comentamos por la confianza que algunos depositaron en el Oro en ese momento. El Oro desempeña históricamente un rol de activo refugio gracias a su descorrelación, pero en ese momento lo que hizo fue alinearse con el resto del mercado y caer con fuerza, quizás ante la sorpresa de algunos.

Y éste no es un movimiento que deba sorprender, porque lo ha hecho en otras ocasiones. No vamos a profundizar en las razones porque se merecen un artículo entero por sí solas, pero en ese momento de pánico lo único que busca el inversor es liquidez, y así sucedió.

La situación se ha normalizado y el XAUUSD parece que ha retomado su rol en las jornadas posteriores después de marcar mínimos

LA INCÓGNITA DEL PETRÓLEO

Pero en paralelo a todo esto y por si no fuera suficiente, tenemos otro frente abierto con el petróleo. Sin duda una de las materias primas más cotizadas y con un precio más volátil. En las mismas fechas veíamos un desplome de los precios del crudo. Había una influencia indirecta en la crisis del COVID, evidentemente, pero ésta no era la única causa.

Por debajo de esta crisis, también subyace un fuerte trasfondo geopolítico como explicamos en un reciente artículo en nuestra web en el que intentamos explicar qué está pasando con el petróleo

MEDIDAS DE POLÍTICA MONETARIA

Los primeros datos macro han sido concluyentes: índices de desempleo, NFP, PMI indican que el impacto de la situación en la economía es muy severo, y ya estamos viendo medidas de política monetaria aplicadas por los bancos centrales para intentar paliar los efectos del parón económico.

Acto seguido como comentábamos hemos visto subir al oro como respuesta, pero, además, habrá que estar atentos a activos de nuevo cuño y qué papel pueden llegar a presentar en esta situación, como el Bitcoin y las criptomonedas por extensión.

CONCLUSIONES

Sin duda podemos ver algunas similitudes entre la situación actual y la del 2008, pero también existen algunas diferencias palpables que nos hacen pensar que la salida de la situación no se va a parecer el periodo post-crisis Subprime. Tampoco la situación original era la misma, ni el origen de la situación.

Pero de la misma forma que entonces, todo dependerá de las medidas que se adopten para salir de esta crisis que impidan el deterioro del tejido económico. No tenemos ninguna bola de cristal, pero sí que podemos hacer un seguimiento del mercado detallado que nos ayude en nuestras decisiones de inversión. Desde el punto de vista bursátil está todo muy abierto, pero viendo la situación yo fijaría mi atención en:

  • Como van evolucionando los niveles de VIX
  • La tendencia del Oro. Una fuerte tendencia bajista podría indicar una vuelta a la liquidez
  • La evolución del precio del petróleo y los posibles acuerdos de la OPEP. En la actual situación los países productores volverán a ampliar la producción en cuanto la demanda empiece a recuperarse
  • Y pensando en alternativas… no perdería de vista las criptomonedas

Creo que pueden ser unos indicadores fiables del sentimiento de mercado en esto momento. No estaría de más una corroboración de estos comportamientos con unos buenos datos macro, que acabarían de impulsar la recuperación.

 

Albert Salvany.