¿CONOCES EL DOLLAR COST AVERAGE? por Alejandro Lucas

Es una estrategia de inversión de gestión pasiva, apta para inversores tranquilos. Para ponerla en práctica no es necesario seguir continuamente los mercados (de hecho, ¡mejor no hacerlo!) ni ser un experto en ellos.

Consiste en invertir de forma periódica la misma cantidad de dinero en un activo del que pueda esperarse que sea alcista en el largo plazo. Por ello, es ideal para personas que tienen capacidad de ahorro periódica, aunque también es válida para diversificar un capital inicial.

¿Qué se consigue haciendo esto?

  • En primer lugar, diversificación desde el punto de vista temporal, que no es poca cosa. Al distribuir una inversión en el tiempo, no se acierta con el mejor momento de entrada, pero también se evita entrar al mercado cuando el activo es más caro. Esto, además, facilita psicológicamente el proceso, pues ¿A quién no le da miedo invertir todo su dinero de golpe?
  • Se obtiene un buen precio promedio, mejor que el precio medio del activo durante el periodo durante el cual se ha distribuido la inversión. Veámoslo con un ejemplo:

Supongamos una inversión de 1.000€ cada cierto período de tiempo en un fondo. El precio de éste va cayendo… Las primeras participaciones se compran a 100, las siguientes a 50 y en el último momento, a 25.

Por lo tanto, se habrían comprado un total de 70 participaciones e invertido 3.000€, por lo que el precio promedio serían 42.86€. Obsérvese por una parte que, cuanto más baratas son las participaciones, más cantidad se compra al invertir la misma cantidad de dinero. Y por otra, que cuanto más volátil es el activo en el que se invierte, mejor para el método (¡La volatilidad no ha de ser necesariamente mala!).

Aunque la inversión está perdiendo, el precio promedio, comparada con el precio medio que el mercado ha tenido durante estos 3 períodos (25 + 50 + 100  / 3 = 58.33€), es favorable. Como consecuencia, se bate al mercado (se obtiene una rentabilidad media superior) si el activo termina subiendo.

¡Pero atención! Es muy importante…

  • Al ser una estrategia “long only” hemos de escoger activos que esperemos que terminen subiendo. Evitamos entonces, por ejemplo, las acciones individuales, ya que cuando una empresa quiebra, por muy buen precio promedio al que se haya comprado, ¡Siempre se pierde el 100% de lo invertido! Nunca hay que promediar sobre acciones, por muy buenas que parezcan.
  • Lo ideal es hacerlo sobre índices de renta variable. Como hay que pensar en los costes, es recomendable escoger ETFs o fondos indexados ya que sus comisiones de gestión son más económicas. Además… ¡Rara vez está justificado pagar comisiones mayores! Por otra parte, los índices siempre representan las mejores acciones de una economía, país o sector, por lo que ya hacen por nosotros el trabajo de eliminar las empresas malas e incorporar las buenas.

Alejandro Lucas