Como construir una estrategia por Albert Salvany

Afrontar una tarea como es el desarrollo de un sistema de trading es algo de alta complejidad. Normalmente nadie se plantea encararse con esta tarea con una estrategia claramente pautada y definida. Eso es un gran error y en muchas ocasiones la principal causa de no alcanzar el objetivo de desarrollar una metodología estable de trabajo para los mercados financieros.

Antes de nada, vamos a comentar una de las máximas que yo utilizo siempre a la hora de desarrollar proyectos:

“Si quieres solucionar un gran problema, divídelo en varios problemas pequeños”

Esta forma de trabajar es la que yo he encontrado más práctica, y es de total aplicación al desarrollo de sistemas de trading, especialmente los automáticos. Para ello en este caso, podemos diferenciar dentro de un sistema, diferentes fases o momentos a los que hay que atacar o plantear soluciones de forma distinta y con distintas propiedades, dependiendo siempre de los objetivos que tengamos marcados.

Tipos de estrategias

La primera acción será determinar y tener claro el objetivo que queremos conseguir con nuestra estrategia. Hay que identificar el tipo de situaciones que queremos operar en el mercado. Una clasificación que puede ser útil es:

  1. Sistemas tendenciales. Buscan entrar en los grandes movimientos tendenciales que suceden en los mercados. En estos movimientos se produce un gran desplazamiento del precio y tienen una extensión variable. Dada su longitud, el punto de inicio de estos movimientos se produce en contadas ocasiones en comparación con el siguiente tipo
  2. Sistemas no tendenciales. EL objetivo es realizar movimientos de los denominados de reversión a la media. Movimientos en donde el precio ha alcanzado una posición extrema (sobrecompra o sobreventa). Son movimientos más rápidos que los anteriores, con el objetivo situado en el valor medio y más habitual del precio, por tanto, es posible contar con múltiples opciones de entrada.

Metodología de diseño

Es muy importante ser consciente de la estructura de mercado sobre la que queremos trabajar, ya que no vamos a poder tener un mismo sistema o estrategia que pueda operar satisfactoriamente ambas. Debemos elegir, y para ello conocer cada una de las características que marcan cada una de estas situaciones:

  1. Ya hemos comentado que existe una diferencia notable en los recorridos que podemos alcanzar en cada una de las situaciones. Salvo excepciones, los momentos de mercado en los que existe una diferencia mayor entre el precio máximo alcanzado y el precio mínimo son sin duda los tendenciales. Una tendencia indica que el precio tiene una fuerte direccionalidad. La mayoría del mercado entiende que existe una diferencia importante entre el precio actual del activo y el precio de consenso del mercado. En este caso, la mayoría de operadores operan ‘a favor’ de esta situación buscando ese precio de consenso. Estos movimientos buscan aprovechar este amplio rango para operar durante estos grandes recorridos buscando la entrada en el inicio de esta tendencia y la salida del mercado en el momento de agotamiento de esa tendencia.

 En el caso de un movimiento de reversión a la media, sucede exactamente lo contrario. Con un recorrido mucho más reducido, se busca ‘cazar’ el recorrido que efectúa al precio al ser rechazado desde una zona extrema (máximo o mínimo), a una zona de media del precio.

  1. Sin duda por el mero hecho de que exista una gran diferencia en la duración de cada uno de estos movimientos, no puede haber una igualdad en lo relativo a la periodicidad de cada una de estas operaciones. Los movimientos tendenciales, dado que tienen una mayor extensión, son mucho más esporádicos. Dentro de un mismo periodo tendencial, o incluso en los momentos en que el precio no tiene una tendencia definida (rango), en repetidas ocasiones podemos apreciar movimientos de este tipo, naturalmente con un beneficio potencial más reducido

Observar el detalle que estas dos magnitudes siempre tienen una correlación inversa. A mayor periodicidad de los movimientos, menor extensión o beneficio potencial y viceversa. Este equilibrio puede marcar la diferencia entre el éxito o fracaso de nuestra estrategia en el mercado.

Este binomio contiene uno de los grandes secretos del desarrollo de sistemas y guarda un frágil equilibrio que el trader debe analizar y comprender a la perfección. Los sistemas eficientes y ganadores guardan una escrupulosa proporción en cada uno de estos conceptos que viene expresado por la fórmula:

AVGWIN * PCTWIN – AVGLOSS * PCTLOSS

Conocida como Esperanza Matemática, nos indicará el rendimiento posible que puede tener nuestra estrategia. Los componentes de esta fórmula vienen determinados directamente por las dos características principales del mercado que hemos comentado.

En una próxima entrega ampliaremos este tema viendo cómo desarrollar estrategias que cumplan con esta ley universal que nos proporcionará beneficios en nuestra operativa.

 

Albert Salvany.