Como construir una estrategia II por Albert Salvany

En esta segunda parte de nuestra serie de artículos sobre Cómo construir una estrategia, vamos a enlazar con el final de nuestro primer artículo. Para hacer memoria pongamos en primer término el concepto de Esperanza Matemática, la fórmula que nos permite expresar la posibilidad de éxito que tiene una determinada estrategia.

La fórmula de Esperanza Matemática puede descomponerse en varios factores, y pone de manifiesto el peso de las posiciones u operaciones ganadoras respecto a las posiciones u operaciones perdedoras. A su vez, cada una de las posiciones examinadas se compone de dos factores:

  • El primero nos indica el porcentaje de aciertos. Número de operaciones cerradas positivamente
  • La segunda parte de ese primer término, nos indica la media de beneficios obtenida por cada operación ganadora
  • En este segundo término tenemos el número de operaciones cerradas con resultado negativo.
  • De forma análoga, como último factor tenemos la media de pérdidas obtenida en las operaciones perdedoras

Expresado en forma de fórmula matemática, tenemos la siguiente expresión:

PCTWIN * AVGWIN  –  PCTLOSS * AVGLOSS

 Descomponiendo los componentes de la Esperanza Matemática

Podemos deducir rápidamente que un resultado negativo de esta expresión nos indicará que estamos ante una estrategia que genera pérdidas a largo plazo. Naturalmente el resultado es con los datos históricos de la estrategia y los equilibrios entre cada uno de los factores podrían llegar a cambiar, pero fijémonos en que la información recopilada en cada uno de los factores es agregada.

¿Qué queremos decir con este término? Pues entendemos que es información agregada al mostrar información recopilatoria o acumulada sobre las operaciones, no de valores concretos con los correspondientes porcentajes de éxito, y la media de beneficios o pérdidas a nivel de todo el conjunto de operaciones. Es decir, los dos tipos de factores no tienen un significado absoluto, sino que expresan una posible tendencia.

Pero… ¿Qué ocurre si el resultado de esta fórmula es negativo? ¿Podemos hacer algo para mejorar este resultado, e incluso intentar revertir esta situación hasta conseguir un resultado positivo? Evidentemente, esto depende de que cambiemos partes de nuestra estrategia que tengan una influencia directa en estos resultados.

La clave está en saber qué partes de nuestra estrategia debemos modificar, y es que en cada caso deberemos atacar una parte determinada para mejorar los resultados.

El Porcentaje de operaciones ganadoras sería el primero de los factores. En caso de que queramos mejorar este ratio debemos fijarnos inicialmente en las condiciones o filtros de entrada para la apertura de las operaciones. Este sin duda es el factor más decisivo. Seguramente un porcentaje bajo de operaciones ganadoras tiene como origen una deficitaria selección de las oportunidades de entrada que seguramente provoca un exceso de operativa. También hay que valorar el impacto que puede tener los criterios a la hora de cerrar una operación, pero lo normal es que el impacto de esta parte de la estrategia en este caso sea menor.

La mejora de este ratio evidentemente implicará la disminución automática del Porcentaje de operaciones perdedoras, por lo que la gestión correcta de los criterios de entrada a mercado tienen un efecto doble en la fórmula de Esperanza Matemática.

Las medias de importes de operaciones ganadoras y perdedoras son unos ratios que claramente pueden mejorarse atacando las condiciones de salida de nuestra estrategia. Modificaciones en esas condiciones pueden ser importantes a la hora de conseguir optimizar los criterios de salida, por ejemplo, consiguiendo aguantar más las posiciones abiertas. Una mejora en las condiciones de entrada también puede tener un efecto indirecto de mejora sobre este ratio, pero su impacto será menor.

Hay que puntualizar que, de forma natural si buscamos una mejora en las posiciones ganadoras cuando el porcentaje de acierto es superior al 50% conseguiremos mejores resultados intentando prolongar la apertura de las posiciones intentando aprovechar al máximo cada uno de sus movimientos. En caso de tener un acierto inferior al 50%, quizás deberíamos optar por intentar reducir el tiempo de apertura haciendo los criterios de salida más restrictivos para provocar salidas más prematuras

Si queremos mejorar la media de importes de posiciones perdedoras la estrategia sería la contraria que la anterior.

 

Conclusiones

En este post hemos querido ir un paso más allá de los artículos habituales que hablan sobre Gestión Monetaria y Esperanza Matemática y plantearnos directamente cómo podemos mejorar nuestros resultados. Lo que hemos descrito aquí está basado en nuestra experiencia y son reglas genéricas, pero su aplicación puede variar dependiendo del tipo de estrategia que estemos desarrollando y cómo la hemos desarrollado. Por tanto, no es una verdad absoluta, pero sí que tiene una cierta lógica que tendrá sus resultados positivos en la mejora de nuestra operativa la mayoría de las veces.

El resto, ya depende de cada trader.

 

Albert Salvany.